Mi querida y recordada mamá fue una mujer muy especial. Dotada de un gran y fino sentido del humor, poseía además una inteligencia que no he vuelto a encontrar en mi vida. Defensora a ultranza de sus valores y de los derechos de los demás, se ha dicho que fue una mujer adelantada a sus tiempos...
Pudiendo tener un brillante desarrollo profesional, lo postergó, entendiendo que su principal responsabilidad era de educar, proteger y entregar las mejores herramientas posibles para el desarrollo de sus hijos. Esto lo hizo con un maravilloso sentido de la maternidad que en otra ocasión podremos comentar.
En lo que quiero detenerme es en una lección que siendo niños, luego adolescentes y aún después como adultos intentó siempre, siempre entregar. Señalaba que en la vida uno constantemente se enfrenta a desafíos de la más variada naturaleza. De tipo afectivo, de tipo escolar, de tipo laboral, de tipo deportivo, etc, etc, etc
En cada uno de estos desafíos uno puede tener éxito o puede fracasar. Muchas veces depende de variables que no están bajo nuestro propio control. En otras porque no consideramos todas las externalidades. Pero, y en esto nunca se cansaba de recalcar, el único consuelo que uno puede tener si es que le toca fracasar en su desafío, es tener la convicción que uno ha hecho todo lo que está a su alcance para haber tenido éxito en ese desafío.
Cuando estamos seguros que hicimos todo lo que pudimos, aún en las ocasiones que aquello no sea suficiente y terminemos fracasando, tendremos el dulce consuelo de nuestro esfuerzo.
Por ello es que los invito a reflexionar sobre lo que les he escrito, puesto que estamos a escasos días de tener que enfrentar un nuevo desafío como Coro. Si cada uno toma sus desafíos responsablemente, todos estaremos haciendo todo lo que pudimos para ser exitosos.
Desde la calma, paciencia y seguridad necesaria que nos debe transmitir nuestro director, hasta la concentración de cada uno de nosotros, creo que estamos ante la posibilidad de entregar una velada memorable de música.
"Carpe Diem". Aprovechemos cada día, y a cada uno de los desafíos que aquel nos ofrezca, destinémosle el mejor de nuestros esfuerzos.
Un gran abrazo a todos
Juan"Nito" Larson
sábado, abril 18, 2009
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3 comentarios:
Gracias, es cierto, no hay nada más gratificante que dar todo, entregar lo mejor de cada uno, y si no sale tan bien..ya tenemos claro lo que se debe mejorar, fue una entonces una oportunidad..que hay que aprovechar y de la que hay que aprender, pra el desafìo siguiente.
Saludos y gracias por estar entre ustedes.
Gloria
No me cabe ni la menor duda , llevo repasando las obras desde el jueves en la noche y espero que todos hagamos lo mismo , es un gran desafio que vale la pena tomar.
Un abrazo a todos.
que lindo Juanito!
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